Solicitan estudios para verificar indicios del síndrome de Minamata en pueblos indígenas
La Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígenas Originarios Campesinos y Áreas Protegidas (CONTIOCAP) ha exigido al Estado la realización de estudios que permitan determinar si existen efectos del síndrome de Minamata en comunidades indígenas que han estado expuestas a la contaminación por mercurio en la región amazónica de Bolivia.
Ruth Alipaz, vocera de CONTIOCAP, declaró que se están presentando estos indicios con el objetivo de que el Gobierno actúe de manera preventiva. "El Estado no debe esperar a tener un diagnóstico para comenzar a actuar; es necesario llevar a cabo los estudios pertinentes para garantizar la salud de la población", afirmó.
En un comunicado emitido el jueves, la organización puntualizó que no se están afirmando casos confirmados de síndrome de Minamata en el país, sino que se están señalando indicios que requieren una investigación más profunda. Aseguraron que la falta de un diagnóstico no descarta la posible existencia del riesgo.
Alipaz explicó que estos indicios han sido extraídos de estudios sobre los efectos del mercurio en la salud, además de denuncias de comunidades indígenas afectadas. Se mencionaron casos de personas que se encuentran en silla de ruedas, niños con malformaciones y mujeres que han sufrido abortos espontáneos, enfatizando que corresponde al Estado llevar a cabo los estudios necesarios.
El mercurio, utilizado en la minería del oro, puede contaminar los ríos y transformarse en metilmercurio, el cual se acumula en los peces que consumen las comunidades ribereñas. Alipaz destacó que la exposición a esta sustancia es especialmente preocupante durante el embarazo, ya que puede atravesar la placenta y afectar el desarrollo del feto.
El 30 de septiembre, una delegación compuesta por representantes de Bolivia, Colombia, Perú y Brasil presentará un informe al papa León XIV en el Vaticano. El documento titulado "Minería del oro y mercurio. Una crisis ambiental y sanitaria que nos llama a actuar" incluye hallazgos sobre los alarmantes niveles de mercurio en la población amazónica de Bolivia, que varían entre dos y nueve veces por encima de los límites internacionales establecidos.
El consumo de pescado contaminado se identifica como una de las principales vías de exposición al mercurio para estas comunidades, destacando la necesidad urgente de una respuesta institucional ante esta grave situación.