Seis joyas documentales que preservan la historia de La Paz en la UMSA
El Archivo de La Paz de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) se convierte en un testigo del pasado, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de explorar un patrimonio que narra historias de épocas pasadas. En el cierre de julio, la universidad ha abierto las puertas a seis piezas emblemáticas que ofrecen un vistazo a la historia política, social y cultural de la región.
Entre los documentos más conmovedores se encuentra el Libro de Cajas Reales de 1809, que resguarda la firma de Pedro Domingo Murillo, clave en la Revolución del 16 de julio. Este antiguo documento ha sido restaurado para asegurar su conservación y es un recordatorio palpable de los eventos más significativos en la historia paceña.
La colección también incluye una biblioteca compuesta por más de 14.000 libros especializados que abordan aspectos de la historia boliviana, desde estudios sobre la Revolución de 1809 hasta investigaciones que han marcado la comprensión del desarrollo de La Paz.
Los visitantes también pueden admirar fotografías históricas que retratan una ciudad de antaño, donde el Illimani se erige majestuoso, y las calles de Sagárnaga y Jaén preservan su esencia original. Estas imágenes capturan momentos que, aunque transformados por el tiempo, siguen vivos en la memoria colectiva.
Otra sección interesante es la de mapas y planos históricos, donde se hallan dibujos originales del templo de Calamarca y un plano detallado de la plaza Murillo, que muestra edificaciones ahora desaparecidas, como el Hotel París, y espacios que han cambiado con el tiempo.
Además, se destaca que el Archivo de La Paz custodia el documento colonial más antiguo de la región, que data de 1563, y ha sobrevivido más de cuatro siglos, convirtiéndose en una joya inestimable. También cuenta con series documentales que han sido reconocidas por la UNESCO en el programa Memoria del Mundo, destacando su valor en la preservación de la identidad cultural.
Fernando Chuquimia, director interino del Archivo de La Paz, enfatizó la importancia de este espacio como un puente entre generaciones, donde se conservan documentos que cuentan la historia de quiénes somos y de dónde venimos. Gracias al esfuerzo de la UMSA, estas piezas continúan ofreciendo un relato vivo de La Paz, 217 años después de su lucha por la libertad.