Nueva Zelanda impulsa un proyecto de ley para otorgar derechos a las ballenas
En Nueva Zelanda, un innovador proyecto de ley está en proceso que propone reconocer a las ballenas como personas jurídicas. Esta iniciativa podría cambiar significativamente la forma en que se protege a estos majestuosos cetáceos y su conservación a nivel global.
El proyecto, denominado Tohorā Oranga, se basa en la cosmovisión maorí que considera a las ballenas como ancestros sagrados. En 2024, el rey maorí Kiingi Tuheitia, junto con líderes indígenas, firmaron una declaración que demandaba este reconocimiento legal. Este país ya ha establecido precedentes al otorgar personalidad jurídica a elementos naturales como el río Whanganui y el monte Taranaki.
La propuesta se fundamenta en años de esfuerzo por parte de las comunidades indígenas y en hallazgos científicos que evidencian la sintiencia de las ballenas. Si el proyecto se materializa, las ballenas tendrían derechos específicos, como la libertad de migración y la protección de sus hábitats, además de poder ser defendidas legalmente ante amenazas como la contaminación y las colisiones con embarcaciones.
Este avance legal podría reconfigurar el comercio internacional y obligar a las industrias a alinear sus operaciones con los nuevos derechos otorgados a estos animales. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, actualmente, seis de las trece especies de ballenas se encuentran en peligro, enfrentando problemas como el enmallado en redes de pesca y el impacto del cambio climático.
La presentación de este proyecto ha sido recibida con entusiasmo por los defensores de los océanos que ven en él un paso histórico hacia el reconocimiento de los derechos de la naturaleza, así como un esfuerzo comunitario significativo. Michelle Bender, defensora de los derechos oceánicos, destaca que este momento es resultado de una colaboración que busca transformar la relación entre humanos y el entorno natural.
Con esta propuesta, Nueva Zelanda se alza como un líder en la lucha por los derechos de la naturaleza, proponiendo un cambio radical que desafía nociones tradicionales de legalidad y busca una conexión más ética con el mundo natural.