Movilidad Ministerial en el Gabinete de Rodrigo Paz Genera Interrogantes
Un reciente análisis de los decretos presidenciales y supremos emitidos por la Gaceta Oficial de Bolivia, realizado por la periodista Gabriela Ichaso Elcuaz, ha puesto de manifiesto una notable movilidad dentro del gabinete del presidente Rodrigo Paz. Este estudio indica que entre el 8 de noviembre de 2025 y el 7 de agosto de 2026 se emitieron 185 decretos, de los cuales 71 corresponden a nombramientos interinos, lo que representa cerca del 40% del total revisado.
La investigación sugiere que esta situación ha llevado a la formación de una estructura de suplencias cruzadas, donde un grupo pequeño de ministros se encarga de la mayor parte de los reemplazos temporales. El exministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, destaca con 63 días documentados en misiones internacionales durante los primeros meses de la gestión de Paz, visitando países como Brasil, Paraguay, Suiza, Estados Unidos, Chile, Colombia, Türkiye, Corea del Sur y Panamá.
Aramayo ha estado involucrado en actividades relacionadas con organismos multilaterales y ha asumido funciones interinas en otras carteras como Economía y Finanzas, así como en Presidencia y Turismo. A pesar de que el viceministro de Asuntos Consulares, Héctor Huanca, fue designado como canciller y encargado de representar al presidente en la asunción del nuevo mandatario colombiano, Aramayo volvió a ser la figura central en ese encuentro.
El análisis también identifica a otros ministros que frecuentemente asumen funciones de reemplazo, como José Luis Lupo, quien ha ocupado temporalmente la Cancillería y la cartera de Economía, así como Óscar Mario Justiniano, un funcionario clave para reemplazar a titulares en Defensa, Economía y Planificación. Además, se registran las ausencias de otros ministros, con José Fernando Romero y José Gabriel Espinoza acumulando al menos 37 y 29 días fuera, respectivamente.
Si bien el informe permite conocer quiénes viajaron y la duración de sus misiones, no especifica los costos que estos desplazamientos han generado para el Estado. Por esta razón, se sugiere que la Asamblea Legislativa Plurinacional debería supervisar los gastos relacionados con pasajes, viáticos y otros costos, así como evaluar los beneficios concretos que estas misiones han aportado al país en términos de inversiones y cooperación.
La situación plantea cuestionamientos sobre la efectividad de la estrategia internacional del gabinete, especialmente en un contexto donde persisten problemas en la atención a los ciudadanos bolivianos en el exterior. Aunque la normativa permite la designación de ministros interinos ante ausencias temporales, el análisis critica la frecuencia con la que se aplica este mecanismo y la concentración de funciones en un grupo reducido de funcionarios. La sucesión de decretos refleja una administración con alta movilidad, transformando las suplencias de una excepción a una práctica habitual, lo que deja abierta la pregunta sobre el costo real y los resultados de esta intensa agenda internacional.