Inyecciones para la pérdida de peso: lo que debes saber
Las inyecciones que ayudan a controlar problemas metabólicos, a la vez que favorecen la pérdida de peso, han ganado popularidad en la búsqueda de soluciones rápidas para adelgazar. Sin embargo, los expertos advierten que es fundamental contar con un seguimiento médico antes de iniciar su uso.
El doctor Gabriel Portillo comentó que fármacos como la semaglutida, liraglutida y tirzepatida fueron creados específicamente para el tratamiento de condiciones metabólicas como la diabetes y alteraciones en los lípidos. Aunque estos medicamentos pueden ayudar a disminuir el apetito y aumentar la saciedad, no todos los pacientes son aptos para usarlos.
Es importante destacar que actualmente se pueden adquirir estos medicamentos sin la debida supervisión médica, incluso a través de plataformas en redes sociales. Portillo enfatizó la necesidad de realizar una valoración completa del paciente antes de iniciar cualquier tratamiento.
Antes de comenzar el tratamiento, el médico sugiere que se evalúen las condiciones de salud del paciente y, en algunos casos, se realicen estudios para revisar el estado del hígado y la vesícula, así como otros aspectos metabólicos. También es esencial revisar antecedentes relacionados con la tiroides debido a que existen precauciones específicas a tener en cuenta.
Durante la entrevista, el especialista advirtió sobre la posible pérdida de masa muscular que puede ocurrir durante un proceso de adelgazamiento, reiterando que la reducción de peso no debería ser el único objetivo. También es crucial identificar factores como el estrés que pueden influir en el aumento de peso.
Portillo recalcó que tener un pequeño pliegue abdominal no necesariamente indica sobrepeso y que la decisión de usar estos medicamentos debe hacerse tras una valoración integral y profesional. Por último, aconsejó evitar la automedicación y siempre consultar a un especialista antes de utilizar inyecciones para el control del peso o del metabolismo.
El doctor concluyó que adoptar hábitos alimenticios saludables y mantener una rutina de actividad física son claves para lograr un déficit calórico adecuado, complementando así cualquier tratamiento médico.