Intervención en feria de Río Seco revela posible venta de carne de zorro
El 22 de septiembre de 2026, el Gobierno Autónomo Municipal de El Alto realizó un operativo en la feria de Río Seco, luego de recibir alertas sobre la posible venta de carne de zorro presentada como charque. La intervención fue llevada a cabo por personal de la Oficina Municipal de Defensa del Consumidor (Odeco).
El secretario de Seguridad Ciudadana, Elio Pacheco, informó que durante el procedimiento se hallaron restos de animales, incluyendo patas y colmillos, que serán enviados a un laboratorio para determinar su origen. La vendedora aseguró que el producto era carne de zorro y que el animal en cuestión era silvestre.
Pacheco advirtió que este hallazgo podría conllevar delitos relacionados con la salud pública y el biocidio, con penas que varían entre uno y diez años de prisión. Además, se convocará a la Policía Forestal para colaborar en la investigación y establecer las responsabilidades correspondientes.
La Alcaldía de El Alto ya había enfrentado incidentes similares, como el caso de cráneos de canes que está siendo investigado por el Ministerio Público. Pacheco subrayó la importancia de no permitir la normalización de estos hechos, que suponen un riesgo para la salud de los ciudadanos.
Recomendaciones para los consumidores
El secretario municipal instó a la población a evitar la compra de carne en la vía pública, especialmente aquella que no cumpla con los estándares de sanidad. "Es fundamental adquirir productos cárnicos en lugares autorizados para garantizar la salud", enfatizó.
Durante el operativo, algunos vecinos expresaron su preocupación ante la posible venta de carne de origen no adecuado. Juan Rodríguez, un ciudadano del Distrito Municipal 14, comentó sobre el riesgo que esto representa, especialmente para las personas mayores, al referirse a la carne como potencialmente dañina.
La Alcaldía de El Alto reafirmó su compromiso de intensificar los controles en ferias y mercados para proteger la salud de la población y prevenir la venta de productos de origen dudoso y condiciones sanitarias irregulares.
No podemos normalizar este tipo de hechos. Representan un riesgo para la salud de la población y, en caso de confirmarse la procedencia del producto, corresponderá establecer las responsabilidades ante las instancias competentes.