Gobierno prioriza la reestructuración de empresas estatales
El nuevo Decreto Supremo 5727, emitido por el Gobierno boliviano, tiene como objetivo principal la reorganización, disolución o liquidación de las empresas públicas a nivel central. Este anuncio se realizó tras una reunión de gabinete virtual encabezada por el presidente Rodrigo Paz desde Estados Unidos.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Christian Andrés Morales, había anticipado que en un plazo muy cercano se iniciará el cierre de entre 8 y 10 empresas estatales. Esto se lleva a cabo sin suspender las operaciones de las empresas durante el proceso de reorganización.
El artículo 2 del decreto menciona que esta reestructuración será realizada conforme al diagnóstico técnico elaborado por la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP), el cual debe ser avalado por el Consejo Superior Estratégico de la Empresa Pública (COSEEP).
Una vez que se reciba la aprobación del COSEEP, el ministerio correspondiente deberá llevar a cabo las acciones necesarias para elaborar un nuevo decreto supremo o un anteproyecto de ley, según la normativa que aplicó en la creación de cada empresa.
Es importante destacar que, a pesar de la reorganización, las operaciones de las empresas no se detendrán. Las auditorías y procesos administrativos que se realicen no suspenderán la liquidación o disolución de estas entidades.
Finalmente, el proceso de liquidación no liberará de responsabilidad a los funcionarios actuales o anteriores que hayan estado involucrados en la gestión de estas empresas.
Pasos a seguir tras el decreto
- Aprobación del diagnóstico técnico por parte del COSEEP.
- El ministerio correspondiente prepara un nuevo decreto o anteproyecto de ley.
- Continuación de operaciones de las empresas durante el proceso.
- Investigaciones no interrumpen la liquidación o disolución.
En el muy corto plazo se empezará a cerrar un grupo de unas 8 a 10 empresas.