Estados Unidos emite alerta ante posible brote de peste en Rusia
Este miércoles, la Embajada de Estados Unidos en Moscú hizo un llamado a sus ciudadanos para que abandonen el país a la mayor brevedad posible, ante la posibilidad de un brote de peste neumónica en Rusia. Esta advertencia se produce antes de que los líderes de ambas naciones, el presidente ruso Vladímir Putin y el presidente estadounidense Donald Trump, discutan el tema en una conversación telefónica.
La legación diplomática estadounidense indicó que ha estado recibiendo información sobre un caso sospechoso de peste neumónica en la región de Irkutsk, que resultó en la muerte de una persona, y que ha llevado a las autoridades locales a implementar medidas de cuarentena y cerrar hospitales en la ciudad. Asimismo, enfatizaron que están monitoreando la situación con atención, aunque recordaron que su capacidad para ayudar a los ciudadanos estadounidenses en Rusia es limitada, especialmente fuera de Moscú.
La alerta de viaje del Departamento de Estado de EE.UU. continúa en Nivel 4, lo que significa "No viajar". En este contexto, se recomienda a los estadounidenses que ya se encuentren en Rusia abandonar el país inmediatamente, así como también aconsejan a quienes tengan planes de viaje a Rusia que eviten hacerlo, debido a los riesgos de detención arbitraria y otras preocupaciones de seguridad.
Además, Trump anunció que se comunicará con Putin, quien hoy cumple 74 años, para discutir la situación relacionada con este posible brote de peste en el país. El domingo pasado, el Gobierno estadounidense había emitido una alerta sobre un posible brote en Siberia, y los medios rusos han reportado que se han aislado varios hospitales en Irkutsk por esta razón.
Mientras tanto, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) señaló que está siguiendo de cerca este evento, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calificado el riesgo sanitario para Europa como "muy bajo" tras los informes provenientes de Siberia. Hasta la fecha, se investiga el fallecimiento de una joven de 28 años que trabajaba en un instituto de investigación en Irkutsk, y se están considerando dos posibles causas de contagio.
Por su parte, el Kremlin ha instado a la calma, sugiriendo que se consulte únicamente información proveniente de fuentes oficiales. La entidad rusa de protección al consumidor, Rospotrebnadzor, descartó que la persona fallecida hubiera estado en contacto con el patógeno de la peste, afirmando que en su lugar de trabajo no se habían reportado emergencias y que los análisis no mostraron la presencia de patógenos.
Rospotrebnadzor también desmintió las informaciones sobre cuarentenas en hospitales de Siberia, argumentando que la joven falleció por una "neumonía de etiología desconocida". En respuesta a la oferta de Trump de asistencia en caso de un brote, el Kremlin expresó su disposición a colaborar con Estados Unidos en la lucha contra enfermedades infecciosas.