El presidente Paz propone cinco fundamentos para la transformación de Bolivia
Durante su intervención en la sesión conmemorativa por el bicentenario de la independencia de Bolivia, el presidente Rodrigo Paz Pereira subrayó cinco decisiones clave adoptadas por su administración para impulsar la transformación del país.
Paz reconoció que algunas de estas decisiones resultaron difíciles y poco populares, pero insistió en que eran imprescindibles para contrarrestar la crisis económica y salvaguardar el futuro de Bolivia. "Tomamos decisiones difíciles. Algunas fueron impopulares y otras tuvieron un costo para las familias, pero eran necesarias para que la crisis deje de afectar nuestra economía", afirmó el mandatario.
La primera de las medidas destacadas por el presidente fue la necesidad de restaurar la confianza en el país. Según él, la reconstrucción comienza con la recuperación de la certidumbre económica e institucional. "Sin confianza no hay inversión, sin inversión no hay empleo y sin empleo no hay desarrollo posible", enfatizó.
Asimismo, Paz indicó que se requiere atreverse a implementar cambios que durante años se habían evitado. Aseguró que el país se había acostumbrado a resolver problemas con soluciones temporales, por lo que su gobierno se enfocó en abordar las causas subyacentes. En este sentido, mencionó la modernización del Estado y la implementación del programa Tranca Cero, que busca simplificar trámites administrativos.
Una de las acciones más relevantes mencionadas fue la eliminación de la necesidad de presentar fotocopias y certificados de nacimiento para los trámites en el Órgano Ejecutivo.
En tercer lugar, el presidente enfatizó la importancia de proteger a las familias en medio de las reformas. Según él, ninguna transformación tendrá sentido si no mejora la vida diaria de los bolivianos. En este contexto, destacó el incremento del salario mínimo nacional de Bs 2.750 a Bs 3.300 como parte de las medidas para reordenar el gasto público y mitigar los efectos de la crisis.
Paz también resaltó la reducción de ministerios como un paso significativo contra el denominado “Estado tranca”, afirmando que la cantidad se ha reducido de 21 a 12, lo que representa el mayor recorte en la historia del Estado. Los recursos ahorrados serán destinados a obras y proyectos en los distintos departamentos.
Finalmente, el presidente incluyó como objetivos fundamentales la apertura de Bolivia al mundo, la reforma del sector energético, la lucha contra la corrupción, un nuevo pacto fiscal, la seguridad jurídica, la inversión productiva y la transformación educativa. Para lograrlo, hizo un llamado a la estabilidad política y a la continuidad institucional, proponiendo un gran acuerdo nacional por el desarrollo que trascienda a los partidos y gobiernos, y que realmente pertenezca a Bolivia.