El ministro Justiniano bajo la lupa por inacción ante Evo Morales
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, se encuentra en el centro de la controversia debido a su incapacidad para hacer cumplir las órdenes de aprehensión emitidas contra Evo Morales. A pesar de las afirmaciones del Gobierno sobre su firmeza, el expresidente permanece en su refugio en el Trópico de Cochabamba, protegido por sus seguidores.
La crítica hacia Justiniano ha crecido desde que, en junio, declaró que Morales debía responder ante la justicia por su participación en los bloqueos que afectaron al país durante más de 50 días. Sin embargo, los días han pasado y la promesa de llevar a Morales ante los tribunales sigue sin materializarse.
El Gobierno incluso elaboró un plan para ingresar al Trópico con la colaboración del Alto Mando Militar y Policial, pero hasta ahora no ha logrado ejecutar ninguna acción efectiva. Esto ha llevado a cuestionar la capacidad del ministro para liderar el área de Defensa y cumplir con las decisiones del Ejecutivo.
En agosto, Morales denunció un supuesto operativo fallido en su contra, lo que Justiniano negó, aunque admitió que existen órdenes de aprehensión que deben ser llevadas a cabo conforme a las normativas legales. A pesar de sus declaraciones, las Fuerzas Armadas siguen en estado de excepción mientras el exmandatario se resguarda en su bastión.
La situación actual coloca a Justiniano en una posición complicada: debe evidenciar que la estrategia de Defensa va más allá de simples anuncios y despliegues militares. La permanencia de Morales en el Trópico representa un reto directo para demostrar la efectividad de su gestión y la capacidad del Gobierno de hacer cumplir sus propias decisiones.