El Gobierno evalúa cerrar entre ocho y diez empresas estatales
El Gobierno de Bolivia, bajo la dirección de Rodrigo Paz, se encuentra actualmente en un proceso de reestructuración del sector empresarial estatal. Este proceso incluye la evaluación del cierre, liquidación o transformación de empresas públicas que no demuestren viabilidad económica.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, indicó que se realizarán diagnósticos técnicos a estas empresas para determinar cuáles pueden seguir operando y cuáles representan un riesgo para las finanzas del país. Esta revisión es parte del PGE Reformulado 2026, que permite reestructurar y, en algunos casos, disolver entidades estatales.
Situación financiera preocupante
La situación de las empresas estatales es crítica, ya que se han identificado 15 de ellas que atraviesan una quiebra técnica y presentan pérdidas acumuladas que rondan los Bs 3.637 millones. Entre estas entidades figuran la Empresa Estatal de Producción y Comercialización del Oro (EPCORO) y la Empresa Boliviana de Producción Agropecuaria (B-Agro).
El ajuste en el sector también afectará los recursos destinados a estas compañías. El plan del Gobierno prevé una reducción de Bs 3.800 millones en los aportes de capital a las empresas públicas, como parte de su estrategia para minimizar el déficit fiscal. Espinoza aclaró que el objetivo no es cerrar automáticamente las empresas, sino analizar cuál es la mejor opción: mantenerlas, reestructurarlas, transferirlas, asociarlas con el sector privado o liquidarlas.
Entre las empresas que están bajo estudio se encuentra una que se dedica a la producción de papas fritas en El Alto. Esta compañía podría ser cerrada, transferida a otro nivel de gobierno, o ser sometida a un esquema de asociación público-privada, dependiendo de los resultados de la evaluación.
Con esta reestructuración, el Gobierno intenta reducir la carga que las empresas estatales han representado para el Estado a lo largo de los años y exige que estas demuestren su capacidad de supervivencia sin depender de recursos públicos.