Dirigente del transporte critica al presidente de YPFB por desconocer la crisis del diésel
Marcelo Cruz, dirigente del transporte internacional, se pronunció en contra del reciente comentario de Sebastián Daroca, presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), quien aseguró que el abastecimiento de diésel está funcionando al 100%. Cruz considera que dicha afirmación muestra un desconocimiento de la realidad que vive el sector, marcado por largas filas en las estaciones de servicio.
Cruz enfatizó que "el político no está en las filas por diésel", haciendo referencia a la falta de comprensión por parte de las autoridades sobre la difícil situación que atraviesan los transportistas, quienes han tenido que esperar durante más de tres meses para poder acceder al combustible.
El dirigente también expresó su descontento con el decreto 5676, que elimina la subvención para los grandes consumidores de diésel, lo que afecta considerablemente a su sector. Cruz argumentó que la diferencia de precios entre los diferentes tipos de consumidores no solucionará el problema de desabastecimiento.
Según Cruz, existe una demanda real de diésel, además de un desvío de combustible hacia el mercado negro y el contrabando, lo que evidencia la ineficacia en las negociaciones del Gobierno con los proveedores internacionales. En este contexto, solicitó al Gobierno que se permita la importación libre de combustibles como una posible solución a la crisis.
"Proponemos una libre importación real y con trámites simplificados, sin que el Estado mantenga un monopolio sobre este negocio", manifestó Cruz, quien anunció que presentarán un proyecto de ley en este sentido.
Cruz comparó la situación de Bolivia con la de Chile, donde los surtidores ubicados en zonas francas no están sujetos a impuestos como el IVA, lo que permite que el precio del diésel sea considerablemente más bajo, alcanzando un costo de aproximadamente Bs 11 por litro.
"Bajar los costos es viable si existe voluntad política por parte del gobierno para desregular el mercado"
La situación actual del suministro de diésel continúa afectando no solo al transporte, sino que también repercute en otros sectores, poniendo en riesgo contratos internacionales y reduciendo significativamente los viajes hacia la frontera.