Día Mundial de la Agricultura: Desafíos del Campo Boliviano ante la Escasez de Diésel y el Cambio Climático
El campo boliviano se encuentra en una situación delicada, ya que los productores están luchando por acceder al diésel en un momento clave, justo cuando se avecina la campaña de verano. La sequía y las temperaturas extremas, sumadas a otros fenómenos climáticos, han alterado los planes agrícolas y amenazan la productividad, especialmente en Santa Cruz, donde la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) señala que se podrían ver afectadas más de 3 millones de hectáreas de cultivos.
Los efectos de la crisis del diésel ya se están sintiendo. Productores de maíz en Santa Cruz informaron que, hasta finales de agosto, lograron cosechar solo entre el 65% y el 70% de sus cultivos, una cifra considerablemente inferior a la de años anteriores, donde la mayor parte de la cosecha ya había sido recolectada para esa misma fecha. Este retraso incrementa la probabilidad de que los granos maduros resulten dañados por factores como vientos fuertes, lluvias, y la presencia de plagas.
Frente a esta situación, el Gobierno ha tomado algunas medidas para mitigar el problema. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha decidido aumentar el suministro de diésel a Cuatro Cañadas, con un programa inicial de 30.000 litros diarios por surtidor. Además, se permite a pequeños productores acceder a 2.500 litros de diésel subvencionado a un costo de Bs 9,80 por litro. Sin embargo, desde la CAO se apunta que esta solución es sólo parcial, ya que el combustible aún no llega en las cantidades necesarias a distintas áreas productivas.
A la escasez de diésel se suma un panorama climático complicado. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) ha alertado sobre el impacto que está teniendo un episodio intenso de El Niño en Bolivia, con temperaturas elevadas y un riesgo significativo de sequías severas entre septiembre de 2026 y enero de 2027. En Tarija, recientes heladas han afectado cultivos esenciales como papa, zanahoria y ajo, y estudios realizados por ANF resaltan que el cambio climático está alterando los ciclos de siembra y cosecha en diversas regiones del país.