Detenciones de altos funcionarios en operativos contra el narcotráfico
Entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, se llevaron a cabo varios operativos que resultaron en la detención del fiscal general del Estado, Roger Mariaca; el fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos; y el exministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo. También fueron aprehendidos otros funcionarios y un policía, lo que ha generado gran atención pública y una inminente conferencia de prensa para aclarar los detalles de estas acciones.
Mariaca y Zeballos fueron detenidos en el aeropuerto internacional de Viru Viru, en Santa Cruz, mientras que Del Castillo fue aprehendido en La Paz. Durante el mismo operativo, se realizaron intervenciones en las instalaciones de la Fiscalía General en Sucre, acción que el Ministerio Público ha calificado como ilegal, lo que ha llevado a denuncias de abuso de poder por parte de sus funcionarios.
Las detenciones se producen en el contexto de unas grabaciones atribuidas al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, en las que menciona a Del Castillo y a miembros de la Policía, aunque estas grabaciones no constituyen prueba de culpabilidad penal en su contra. Las investigaciones continúan para esclarecer los vínculos mencionados en estas grabaciones.
Este operativo ocurre poco después de que el gobierno de Estados Unidos impusiera restricciones de visa a Mariaca, Zeballos y otros funcionarios bolivianos, acusando al fiscal general de aceptar sobornos relacionados con el narcotráfico. Mariaca ha respondido a estas acusaciones rechazándolas y calificándolas como injerencia política.
A pesar de los rumores sobre un posible traslado de los aprehendidos a Lima y posteriormente a Estados Unidos, no hay confirmación oficial al respecto. Medios de comunicación han especulado sobre la custodia de la DEA, pero el gobierno boliviano ha indicado que no existe una solicitud formal de extradición contra Mariaca.
Por el momento, se desconoce el destino final de los detenidos y los delitos que se les imputan, así como la posible participación de autoridades estadounidenses en el procedimiento. La información oficial aún está pendiente, dejando en suspenso los detalles sobre las aprehensiones realizadas y su contexto legal.