Críticas a la eliminación del subsidio al diésel: beneficio para empresarios
El analista Gabriel Rodríguez ha manifestado su desacuerdo con la reciente eliminación de la subvención al diésel, señalando que las medidas económicas aplicadas por el Gobierno afectan de manera desproporcionada a los sectores más vulnerables, en comparación con los beneficios que se otorgan al sector empresarial.
Tras la eliminación del subsidio, el nuevo precio del diésel se ha establecido en Bs 17,95 por litro. Rodríguez argumenta que los beneficios para los sectores populares son limitados y se reducen a bonos, un aumento en el salario mínimo, créditos y algunas medidas tributarias.
El analista destaca que más del 80% de la población laboral en Bolivia se encuentra en la informalidad, lo que implica que muchos trabajadores no se benefician de un incremento en el salario mínimo.
En contraste, Rodríguez sostiene que el sector privado y agroindustrial tiene a su disposición mayores recursos y herramientas para enfrentar el aumento en el costo del combustible. Estos incluyen créditos preferenciales, eliminación de aranceles para ciertos bienes de producción y facilidades tributarias.
El Gobierno ha anunciado un paquete de medidas que incluye Bs 800 millones en créditos al 6%, arancel cero para insumos y bienes de capital, así como la ampliación del perdonazo tributario por 120 días para ayudar a mitigar el impacto del ajuste.
Desde el Gobierno se argumenta que el paquete de medidas busca compensar la eliminación del subsidio a través del Bono PEPE II, que beneficiará a más de 2,9 millones de personas, el incremento del Juancito Pinto de Bs 200 a Bs 300 y programas de empleo e inversión.
Rodríguez concluye que las medidas adoptadas trasladan la mayor parte de la carga del ajuste económico hacia los sectores populares, beneficiando al empresariado. Destaca que estas conclusiones son parte de su análisis personal y no deben ser interpretadas como una evaluación oficial de las políticas implementadas.