Ch’utillos: la fusión de historias entre Mullu Punqu y la celebración de San Bartolomé
En Potosí, la famosa celebración de Ch’utillos, que se realiza cada agosto, tiene orígenes en un territorio sagrado, específicamente en las formaciones rocosas de Mullu Punqu. Este sitio, donde se erige el santuario de San Bartolomé y San Ignacio de Loyola, guarda una rica historia que data de tiempos anteriores a la llegada de los españoles y de la influencia de las fraternidades y danzas que hoy caracterizan a la festividad.
La Unesco incluyó en 2023 a "Ch’utillos, Fiesta de San Bartolomé y San Ignacio de Loyola, encuentro de culturas en Potosí" en su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta festividad está íntimamente relacionada con la agricultura, ya que da inicio a un nuevo ciclo agrícola y rinde homenaje a la Pachamama.
La importancia de Mullu Punqu radica en que es considerado un punto sagrado para los pueblos indígenas de la región. Según estudios, el Cerro Rico, conocido como una wak’a, representa un espacio de protección y culto que ha perdurado a lo largo de los siglos, incluso antes de la llegada de los conquistadores.
La llegada de los españoles en el siglo XVI trajo consigo la entronización de San Bartolomé en este sitio sagrado. La evangelización modificó las prácticas ancestrales, incorporando nuevos símbolos, pero no eliminó las tradiciones indígenas que se entrelazaron con la devoción católica, lo que dio origen a la complexidad de la fiesta actual.
El origen del nombre Ch’utillos presenta varias teorías. Algunas sugieren que proviene de "kusillo", un personaje festivo en la cultura andina. Otras interpretaciones asocian el término con hombres y mujeres solteros que participaban en la celebración a caballo. Sea cual sea su procedencia, refleja un legado multicultural que ha ido evolucionando con el tiempo.
A través de los años, Ch’utillos se ha transformado en un evento que reúne a diversas comunidades, donde músicos, danzarines y artesanos muestran sus tradiciones. Aunque ha evolucionado, sigue siendo un punto de encuentro para las raíces culturales que permanecen vivas, así como tradiciones gastronómicas que incluyen platillos típicos como el ají de achacana.
La celebración central de Ch’utillos ocurre el 24 de agosto, coincidiendo con la Bajada a La Puerta, un evento que congrega a cientos de devotos en el santuario. Este año, la festividad incluye una serie de actividades que comenzarán el 28 de agosto y culminarán el 30, con la participación de numerosas fraternidades y grupos autóctonos.
Ch’utillos ha evolucionado desde sus inicios, pero aún conserva la esencia de su geografía sagrada y de las prácticas ancestrales. La historia de Mullu Punqu, que floreció como un lugar de culto, ha encontrado nuevas formas de expresión en la vibrante celebración que hoy en día inunda las calles de Potosí cada agosto.