Auditoría al contrato con La Paz Limpia es propuesta por la concejal Lema
La concejal de La Paz, Casimira Lema, ha solicitado la realización de una auditoría técnica y jurídica al contrato firmado entre el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz y la empresa La Paz Limpia. Esta solicitud surge en el contexto de una crisis de recolección de residuos que ya lleva 14 días de interrupción.
Lema subrayó la importancia de determinar, con base en documentación concreta, si ha habido incumplimientos por parte de la empresa y las responsabilidades correspondientes. "Mi función como concejal es defender a la ciudadanía, no a contratos ni a empresas", expresó Lema.
La concejal también indicó que es esencial que el contrato sea transparentado y revisado en su totalidad. La auditoría debe aclarar el cumplimiento de las obligaciones contractuales y las eventuales infracciones antes de tomar decisiones que puedan afectar al municipio.
"Si hay cláusulas que se han infringido, si no se han cumplido, eso tiene que establecerlo una auditoría. Pido una auditoría técnica y jurídica. Aunque tome tiempo, es necesario hacerlo".
La Alcaldía ya había anunciado en junio que se llevarían a cabo auditorías sobre el contrato de concesión y el Sistema de Regulación y Supervisión Municipal, con el objetivo de fiscalizar el servicio de recolección de basura.
Lema también criticó la respuesta del municipio ante la crisis actual, calificando el Plan de Emergencia de Gestión del Aseo (PEGA) como una solución temporal inadecuada. Desde su activación el 18 de agosto, el plan ha movilizado a más de 600 personas y varios vehículos para retirar la basura acumulada.
La concejal aseveró que el PEGA evidencia improvisación y la necesidad de un enfoque sostenible para la gestión de residuos en la ciudad. Hizo un llamado a que se brinde información clara sobre los recursos y la maquinaria utilizados en este operativo.
El conflicto se intensificó tras denuncias de trabajadores de La Paz Limpia, quienes informaron a la concejal que el PEGA está utilizando maquinaria y personal de la empresa Tersa, la cual había sido responsable del relleno sanitario de Alpacoma antes de que su contrato fuera rescindido debido a problemas anteriores. Lema exigió mayor transparencia sobre el uso de estos equipos y los costos asociados.