Abatido un jaguar en Guayaramerín tras ingresar a una vivienda
El 9 de agosto de 2026, un jaguar fue abatido en Guayaramerín, un municipio del departamento del Beni, después de que ingresara a una casa en el barrio San Francisco 1. La llegada del felino desató el miedo en la comunidad, lo que motivó a los residentes a solicitar la ayuda de personas armadas para acabar con su vida.
En un video que se ha compartido en las redes sociales, se oye a un vecino instando a otros a unirse a la caza del jaguar, señalando la necesidad de actuar rápidamente. En la grabación también se observa a varios ciudadanos disparando al animal en múltiples ocasiones. Posteriormente, un individuo utiliza una soga para atrapar al jaguar antes de que le disparen nuevamente y lo maten.
Las imágenes muestran a un grupo de personas levantando el cuerpo del jaguar y llevándoselo en una motocicleta. Este hecho ha provocado la indignación de diferentes organizaciones y defensores de los animales, quienes han expresado su desacuerdo a través de las redes sociales. La agrupación Manada Huesitos criticó la falta de intervención de las autoridades competentes, como la Policía Forestal de Preservación del Medio Ambiente (Pofoma), que deberían haber sido contactadas para manejar la situación.
Desde esta organización se destacó que la respuesta ante la llegada de un animal silvestre a una vivienda no debería ser la eliminación del mismo, especialmente si se encuentra cerca de su hábitat natural. Se recomendó mantener la distancia y notificar a las autoridades correspondientes para que realicen una valoración adecuada del caso.
Además, se subrayó que los jaguares, aunque son depredadores, no representan una amenaza inmediata solo por acercarse a las casas, ya que muchas veces lo hacen en busca de alimento, agua o refugio. Según datos de WWF, el jaguar es el depredador más grande de América Latina, pero su población está en declive debido, principalmente, a la deforestación y a la pérdida de su hábitat.
En Bolivia, la situación es crítica, ya que el jaguar se encuentra amenazado y la destrucción de su entorno natural es una de las principales causas de su reducción. La preservación de esta especie es vital para mantener la salud de los ecosistemas y, por ende, el bienestar de las comunidades humanas.