Analista advierte sobre las amenazas a Rodrigo Paz: ¿realidad o estrategia política?
En menos de diez días, Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, ha expresado su preocupación por amenazas que él y su familia supuestamente han recibido. La primera mención ocurrió durante un viaje a Cobija, donde vinculó la amenaza con el grupo criminal Primer Comando de la Capital (PCC). La segunda declaración se dio el pasado lunes, apuntando que su entorno familiar estaría en riesgo debido a la situación relacionada con el narcotraficante Sebastián Marset.
Andrés Gómez, periodista y analista político, en una reciente entrevista con UNITEL, analiza la situación y sugiere que hay dos posibles explicaciones para estas amenazas: una podría ser real, mientras que la otra podría ser una táctica para crear un relato que favorezca políticamente al presidente.
Cambios en la narrativa pública
El analista indicó que la figura del presidente ha estado bajo escrutinio debido a decisiones tomadas por su círculo cercano, así como por el caso de su exasesor Fernando Cerimedo, quien se encuentra encarcelado. Esta situación ha llevado a un cambio en la agenda pública, desplazando el enfoque de la rendición de cuentas hacia la seguridad del presidente.
Gómez describe que el relato que presenta el presidente tiene elementos propios del storytelling, en el que el mandatario se configura como un héroe que enfrenta a un enemigo, en este caso, el crimen organizado. Este enfoque le permite justificar decisiones difíciles y su lucha a favor del país.
Sin embargo, el analista también subraya que la credibilidad de Paz está en juego, ya que hay un sector de la población que duda de sus palabras. "La gente no confía en él, ha mentido tantas veces que ya no lo perciben de la misma manera", comentó Gómez.
Gómez también cuestionó la posibilidad de que grupos como el PCC o el Comando Vermelho puedan amenazar directamente al presidente, señalando la falta de evidencias concretas que respalden estas acusaciones. Hasta el momento, no ha habido pruebas que indiquen cómo han llegado estas amenazas, lo que alimenta la incertidumbre sobre su veracidad.
Finalmente, recordó que la captura de Marset y el debilitamiento de algunas de estas redes no son logros exclusivamente de la Policía Boliviana, sino que también han contado con el apoyo significativo de la DEA, lo que hace poco probable que estos grupos atribuyan al presidente la responsabilidad de dichas acciones de seguridad.