Censo Agropecuario 2026: Un esfuerzo nacional para modernizar el campo boliviano
El Censo Agropecuario 2026 tiene como propósito recabar datos actualizados sobre las unidades de producción agropecuaria y sus condiciones económicas, tecnológicas, ambientales y sociales. Esta información será fundamental para una adecuada planificación y toma de decisiones en el sector agrícola.
Despliegue escalonado en todo el país
Este operativo se llevará a cabo en tres fases. La primera fase empezará en Beni y Santa Cruz. Posteriormente, se sumarán los departamentos de Pando, Oruro, Chuquisaca y Tarija. Finalmente, la tercera fase abarcará La Paz, Cochabamba y Potosí, asegurando una cobertura total en el territorio nacional.
El trabajo de las brigadas será escalonado, lo que permitirá organizar de manera efectiva el empadronamiento en diversas comunidades y unidades productivas, garantizando una cobertura amplia en el proceso.
Incorporación de tecnología en el censo
Una de las innovaciones más destacadas del Censo Agropecuario 2026 es el uso de dispositivos móviles para la recolección de datos, lo que sustituye los antiguos formularios en papel. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), esto permitirá una captura y transferencia más ágil de la información.
Se estima que alrededor de 8.000 personas estarán involucradas en el proceso, incluyendo operativos directos, así como personal de supervisión y apoyo, quienes se encargarán de visitar comunidades y recopilar información de los productores.
El fin del censo es ofrecer una imagen clara y actualizada del sector agropecuario en Bolivia, incluyendo qué se produce, cómo se hace y las características de cada unidad productiva en las distintas regiones del país. Los resultados serán utilizados para generar estadísticas oficiales que ayuden en la planificación del desarrollo rural, la mejora de la productividad y las políticas públicas.
Además, el INE asegura que la información recopilada durante el proceso está protegida por el secreto estadístico y será utilizada únicamente con fines estadísticos, garantizando así la privacidad de los datos aportados por los productores.
Este censo, que se desarrollará entre septiembre y diciembre, no solo se centra en la recopilación de datos, sino que busca ofrecer una visión actualizada de la situación en el campo boliviano. Cada dato obtenido será crucial para planificar el futuro del sector agropecuario en el país.