Solo el 10% de los vehículos en Potosí cuenta con la roseta ambiental 2026
En Potosí, solo el 10% de los vehículos registrados ha logrado obtener la roseta ambiental para el año 2026, después de que se completara el periodo de inspección técnica de emisiones. De un total de aproximadamente 70.000 vehículos, apenas 7.000 pasaron la revisión necesaria.
La Jefatura de Medio Ambiente de la Alcaldía ha decidido llevar a cabo operativos de control en diferentes puntos de la ciudad para verificar que los automóviles circulen con la roseta ambiental. Aquellos vehículos que no cumplan con este requisito enfrentarán una multa de 500 bolivianos, de acuerdo a la Ley Municipal 236 sobre el Control de la Contaminación Atmosférica.
Según información del Registro Único para la Administración Tributaria Municipal (RUAT), de los 7.000 vehículos que obtuvieron la roseta, la mayoría (cerca del 90%) son de gasolina, mientras que no se registraron vehículos a diésel en esta categoría. Raúl Pinto, responsable de Medio Ambiente, ha señalado que los propietarios de los denominados "civilianes" son quienes más se resisten a la normativa.
Los datos de la Unidad de Tráfico y Vialidad indican que en Potosí hay entre 3.000 y 3.500 micros y minibuses en funcionamiento, prestando servicio a la población a través de diversas cooperativas y sindicatos. Sin embargo, hasta el momento, solo 15 de estos vehículos han logrado obtener la roseta ambiental.
El transporte público es considerado uno de los principales generadores de contaminación del aire en la ciudad, especialmente debido a la antigüedad de muchos de estos vehículos, que en algunos casos tienen hasta 22 años en servicio. Esta situación pone de manifiesto la urgencia de cumplir con las normativas ambientales vigentes.
Desafíos en el control ambiental
La baja participación en las inspecciones de emisiones subraya la necesidad de mayor concientización y cumplimiento por parte de los propietarios de vehículos, para así contribuir a un ambiente más saludable en la Villa Imperial.
Los dueños de ‘civilianes’ son los que más dificultades presentan para cumplir con la normativa ambiental.