Estudiantes de Unifranz crean un protector solar a partir de cáscaras de quinua
Un equipo de estudiantes de primer semestre de la carrera de Bioquímica y Farmacia en la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) ha innovado al transformar la cáscara de quinua, un residuo del grano, en un protector solar natural. Este proyecto, conocido como Chenopodium Quinoa, busca aprovechar los compuestos antioxidantes presentes en la cáscara, brindando una alternativa para el cuidado de la piel.
Integrantes del grupo, como Lizeth Barra Carvajal, Sabrina Carrillo Moy, Adriana Choque Quispe, Yhoselin Huchani Palacios y Ariana Yucra Tarqui, han trabajado bajo la guía de la docente investigadora Leslie Vidaurre. La iniciativa combina investigación, innovación y sostenibilidad, dando un nuevo uso a un recurso que a menudo se ignora.
Lizeth señala que el protector solar elaborado con el extracto de cáscara de quinua ofrece múltiples beneficios, siendo el más destacado su capacidad para proteger la piel de los rayos ultravioleta. Además, resalta que el producto tiene una textura ligera, ideal para aquellas personas con piel propensa a la sequedad. La propuesta también tiene como objetivo reducir la contaminación al utilizar un residuo que generalmente se tira a la basura.
La cáscara de quinua, rica en flavonoides, saponinas y ácidos fenólicos, posee propiedades antioxidantes que benefician la salud de la piel. Investigaciones previas han confirmado que estos compuestos pueden combatir los radicales libres producidos por la exposición al sol y aportar efectos antiinflamatorios.
El proceso de desarrollo del prototipo ha seguido un riguroso enfoque científico. Desde la recolección y control de calidad de la quinua hasta la creación del producto final, las estudiantes han experimentado con diversas etapas. La docente Vidaurre explica que el procedimiento incluye la desinfección en tres fases, seguido por la deshidratación y la extracción del extracto.
Sabrina, otra de las estudiantes, menciona que el equipo enfrentó varios retos, especialmente al intentar crear una crema con consistencia homogénea y fácil de aplicar. Ahora, el grupo planea realizar investigaciones adicionales para validar el rendimiento del prototipo, incluyendo estudios sobre su eficacia y seguridad.
Lucía Alvarado, coordinadora nacional de Investigación de Unifranz, destaca la importancia de estas iniciativas, que permiten a los estudiantes desarrollar habilidades para abordar problemas reales en la sociedad. Este tipo de proyectos no solo fortalece la formación académica, sino que también promueve la economía circular al convertir residuos en soluciones innovadoras.
Es importante mencionar que los desarrollos presentados son parte de un proceso educativo y no cuentan con la autorización necesaria para su comercialización.