Sikuri Imilla: un homenaje a la sabiduría femenina de Ch’ixi Pampa
La danza Sikuri Imilla, una manifestación cultural única de la comunidad ch’ixipampeña en Ancoraimes, La Paz, entrelaza elementos como flores, pañuelos, polleras y el sonoro acompañamiento de sikus y bombos, reafirmando su conexión con la espiritualidad andina y la vida comunitaria.
El cortometraje documental "Sikuri Imilla: Mujeres que florecen", realizado por Angélica Rosario Quispe Hurtado, se enmarca dentro de la cuarta Convocatoria de Fomento a la Productividad Cultural y la Creación Artística del CRC, una entidad dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.
Este documental busca visibilizar las voces y memorias de las mujeres que participan en la danza, así como su papel fundamental en la transmisión de conocimientos de generación en generación.
Durante el llamayu, que corresponde a la última cosecha del año, las mujeres se visten con polleras y portan flores y pañuelos mientras danzan al ritmo de los sikus y bombos, en un acto de agradecimiento hacia la Madre Tierra que combina música y espiritualidad.
El documental no solo se centra en la danza, sino que también incluye los relatos de sus participantes, quienes comparten la importancia de esta tradición y sus conocimientos que perduran en la comunidad.
La producción audiovisual destaca el entorno natural, mostrando paisajes del altiplano y del lago Titicaca, y empleando primeros planos de elementos simbólicos como las flores y las polleras que enriquecen esta expresión cultural.
El sonido desempeña un rol crucial en la experiencia audiovisual, fusionando los ritmos de los instrumentos con las voces y el ambiente para transmitir la esencia ritual y comunitaria de la danza.
El documental se presentó el 24 de septiembre en Ancoraimes y posteriormente en la Cinemateca Boliviana de La Paz, así como en Casa Prado, contribuyendo a la difusión de esta tradición entre nuevos públicos y fortaleciendo los lazos culturales.
Estas proyecciones han permitido conectar el territorio de origen del Sikuri Imilla con espacios artísticos más amplios, enfocándose en el rol de las mujeres que preservan esta expresión cultural y los saberes que forman parte de su identidad.