Transporte pesado se opone al paro de choferes, pero sigue en alerta
El sector del transporte pesado ha decidido no unirse al paro anunciado por la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia. Aun así, sus líderes han expresado que se encuentran en un estado de alerta debido a la subida en el precio del diésel y los problemas económicos que enfrentan para operar sus vehículos.
Marcelo Ruiz, representante del Transporte Pesado Internacional, destacó que un gran número de camiones están inactivos porque las tarifas de flete ya no son suficientes para cubrir los costos operativos. "Nosotros estamos en emergencia, indudablemente, con nuestros camiones guardados en los garajes por la situación del flete, porque no alcanza el dinero", explicó Ruiz.
El aumento en el costo del diésel ha incrementado significativamente el capital necesario para realizar cada viaje. Ruiz comentó que, anteriormente, requerían 10 mil bolivianos, pero ahora necesitan 18 mil. "Lo que habíamos explicado al Gobierno es que no se tiene un capital para trabajar", manifestó el dirigente.
La situación actual ha impactado notablemente el transporte de carga internacional, dificultando que los transportistas mantengan en operación sus unidades. Ruiz también señaló que la falta de divisas y el incumplimiento de acuerdos con el gobierno están afectando la viabilidad de las empresas del sector.
En la actualidad, solo alrededor del 30% del sector está en funcionamiento. Ruiz subrayó: "Ha reducido bastante, tal vez un 30% que apenas están trabajando, el 70% estamos parados".