La mayoría de los trabajadores en Bolivia se encuentran en la informalidad
De acuerdo con un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) del primer semestre de 2025, un alarmante 80% de la población ocupada en Bolivia trabaja en condiciones de informalidad. Este panorama ha llevado a la Fundación Milenio a sugerir que la formalización no debería ser vista solo como una carga de obligaciones, sino como una oportunidad para que las empresas aumenten sus ventas, accedan a financiamiento e impulsan el empleo.
El estudio, realizado con el apoyo del Centro Internacional para la Empresa Privada (CIPE) en el contexto del proyecto "Avanzando las libertades económicas en América Latina", indica que la informalidad, la baja productividad y el crecimiento empresarial limitado se refuerzan mutuamente, afectando particularmente a los negocios pequeños. Morgan King, gerente de Programas para América Latina y el Caribe de CIPE, destacó que es esencial que los trabajadores puedan operar sin obstáculos innecesarios para fomentar el progreso en el país.
Desafíos de la formalización en pequeñas empresas
Para las pequeñas empresas, el proceso de registrarse, obtener los permisos necesarios y cumplir con las obligaciones fiscales no siempre se traduce en mejores oportunidades de negocio. Por ejemplo, tener un Número de Identificación Tributaria (NIT) no garantiza la atracción de mejores clientes ni un acceso inmediato al crédito.
La investigación sugiere que la formalización debería ser vista como un camino hacia el incremento de ventas, mayor productividad y empleo. Los datos muestran que las empresas más formales tienden a ser más grandes y productivas, generando más empleos y accediendo a financiamiento de manera más efectiva.
Condiciones para reducir la informalidad
La Fundación Milenio ha identificado varias condiciones clave para combatir la informalidad de manera sostenible. Estas incluyen la simplificación de trámites, la reducción de costos, el acceso a financiamiento, la apertura de nuevos mercados y el fortalecimiento de la seguridad jurídica para inversiones y contratos.
El estudio también subraya que la transformación de la informalidad a la formalidad depende en gran medida de la forma en que el estado establece y aplica sus regulaciones, sugiriendo que es fundamental escuchar a los actores económicos para impulsar la eficiencia.
Finalmente, se concluye que la formalización debe ofrecer beneficios tangibles a los empresarios y que un enfoque centrado en la reducción de la carga regulatoria y el fomento de la inversión es esencial para lograr una economía más dinámica y competitiva en Bolivia.