Keiko Fujimori inicia su mandato como presidenta de Perú en medio de desafíos políticos y sociales
Este martes, Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú en una ceremonia realizada en el Congreso, marcando su regreso al poder después de 15 años desde su primera candidatura. Durante su discurso de 45 minutos, la líder de Fuerza Popular enfatizó la necesidad de mejorar la seguridad ciudadana, abordar de manera urgente el fenómeno de El Niño, y hacer un llamado a la unidad con la oposición parlamentaria.
Fujimori destacó que recibe un país en crisis, caracterizado por el abandono y la corrupción que han debilitado al Estado y sus instituciones. Mencionó que existen numerosas obras de infraestructura paralizadas, así como un sistema de salud que no está cumpliendo con las necesidades de la población. A pesar de este panorama complicado, la nueva presidenta se comprometió a no rendirse y a evitar hacer promesas vacías.
El plan de acción que presentó se centra en enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño, donde se propone implementar un plan de contingencia que marque un cambio hacia la prevención en lugar de una respuesta tardía. La presidenta anunció que su gobierno comenzará de inmediato con la limpieza masiva de ríos y la construcción de defensas ribereñas para proteger las cuencas.
En cuanto a la seguridad, Fujimori hizo hincapié en la recuperación de espacios públicos y barrios, prometiendo utilizar todas las herramientas disponibles para combatir el crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal que han debilitado la presencia del Estado.
La presidenta también se dirigió tanto a los ciudadanos como a la comunidad internacional, reafirmando su compromiso con la independencia de poderes y el respeto por las libertades individuales, especialmente la libertad de expresión y de prensa. Para finalizar, hizo un llamado a la oposición parlamentaria a establecer un diálogo constructivo, enfatizando la importancia de trabajar juntos por el bienestar del país.