Un niño de cinco años organiza una fiesta de cumpleaños con temática religiosa
Cross Flagg, un niño de cinco años, dejó asombrados a sus padres tras expresar su deseo de tener una fiesta de cumpleaños que girara en torno a la figura de Jesús. La inquietante solicitud surgió en medio de una noche de oración familiar, cuando el pequeño salió de su habitación y anunció su singular idea.
Jaclyn Flagg, la madre de Cross, recordó que tanto ella como su esposo se miraron con duda ante la propuesta, preguntándose si un tema así sería apropiado. Sin embargo, Cross estaba decidido a llevar a cabo su plan.
El pequeño no solo pidió una decoración especial, sino que también decidió no recibir regalos. En su lugar, solicitó que los asistentes se llevaran obsequios: cada niño recibió una Biblia infantil, que es parte de su lectura nocturna, junto a hojas para colorear, plastilina y una pulsera con la imagen de Jesús.
En cuanto a los adultos, se les ofrecieron pulseras elaboradas con cuentas de colores, que Cross nombró "pulseras de salvación", aunque estas no llevaban ninguna inscripción.
La celebración tocó el corazón de muchos de los asistentes, con algunos invitados emocionándose hasta las lágrimas. Pasado un tiempo, varios de ellos todavía lucen la pulsera como un símbolo de la fe infantil que representa esta experiencia.
Para amigos y familiares, el deseo de Cross no fue del todo sorprendente, ya que el niño a menudo invita a sus amigos y a sus padres a disfrutar de música cristiana y a leer la Biblia juntos.
De esta manera, lo que comenzó como un deseo de un niño se transformó en un evento que sus invitados recordarán por mucho tiempo, resaltando la inocencia y la pureza de su petición.