Un acto de valentía en la pista: piloto arriesga su vida para rescatar a un colega
Un incidente que pudo ser fatal se convirtió en una muestra de heroísmo en la primera carrera del China GT, que tuvo lugar en el Circuito Internacional de Shanghái. El piloto neerlandés Loek Hartog demostró una valentía extraordinaria al arriesgar su vida para salvar a su compañero Ollie Millroy, quien quedó atrapado en un auto incendiándose.
El accidente se produjo cuando quedaban pocos minutos para el final de la competencia. El vehículo de Neil Verhagen perdió el control al pisar el césped mojado, chocando contra el Ferrari de David Chen, lo que provocó que ambos autos se salieran de la pista. En medio del descontrol, otro Ferrari, manejado por Millroy, sufrió un fuerte impacto lateral y comenzó a arder.
Hartog, que se encontraba cerca de la escena, fue uno de los primeros en actuar. Detuvo su Porsche y, sin dudarlo, corrió hacia el vehículo en llamas. Su primer intento de rescate fue por el lado del conductor, pero el intenso calor lo obligó a buscar otra forma.
Sin rendirse, Hartog rodeó el auto y logró abrir la puerta del Ferrari. Utilizó un extinguidor que había llevado consigo para combatir el fuego mientras el resto de los comisarios llegaban al lugar, trabajando incansablemente para liberar a Millroy.
Finalmente, con la ayuda de otros pilotos y comisarios, logró sacar al piloto británico antes de que la situación se tornara más crítica. La carrera tuvo que ser detenida con bandera roja debido a este accidente.
Millroy, que sufrió graves heridas incluyendo cinco costillas fracturadas y una clavícula rota, no recuerda los momentos previos al accidente, pero agradeció a Hartog por su intervención que le permitió sobrevivir. Desde el hospital, expresó: "Te debo la vida".
Este acontecimiento dejó una marca más allá del resultado de la carrera, resaltando la decisión valiente de un piloto que, en un instante crítico, eligió arriesgar su propia seguridad para salvar a un rival.