Explosión en Viacha genera inquietud sobre el control de materiales militares
La explosión ocurrida en el Centro General de Mantenimiento del RAM-2 "Bolívar", ubicado en Viacha, ha despertado serias interrogantes en torno a los métodos de control y almacenamiento de materiales en las instalaciones militares de Bolivia. Este incidente se registró tres días después de que el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, recibiera un cargamento de asistencia humanitaria de Estados Unidos.
El 1 de septiembre, durante un evento realizado en El Alto, Justiniano recibió 12.500 raciones de alimentos y 1.000 escudos de protección personal, elementos destinados a mejorar las capacidades de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, en ese cargamento no se incluyeron municiones ni explosivos, lo que genera aún más preguntas sobre el material que se encontraba en el regimiento al momento de la explosión.
La tragedia en Viacha ha tenido un saldo devastador. Inicialmente se reportaron dos muertes y 59 heridos, pero según informes más recientes de autoridades locales, el número de fallecidos ha ascendido a al menos 10, mientras que los heridos superan los 62. Este aumento en las cifras refleja la gravedad de la situación.
Justiniano ha informado que el estallido se produjo en un área destinada al almacenamiento de material pirotécnico y ha ordenado una investigación exhaustiva para esclarecer las causas del incidente. Esta investigación es crucial para determinar las condiciones de almacenamiento y identificar posibles responsabilidades.
La coincidencia temporal entre la llegada de la ayuda estadounidense y la explosión plantea un escenario difícil, aunque no necesariamente indica una conexión directa. Lo que sí es fundamental es conocer a fondo qué materiales se encontraban en el regimiento, su origen y los protocolos bajo los cuales estaban asegurados.