Tensión entre EE.UU. y el Gobierno de Rodrigo Paz tras revocación de visa
La reciente decisión de Estados Unidos de revocar la visa de Marco Antonio "Tuco" Oviedo, ministro de Gobierno de Bolivia, plantea nuevas interrogantes sobre la relación entre Washington y el Gobierno de Rodrigo Paz. Este movimiento es significativo dado que Oviedo había colaborado estrechamente con funcionarios estadounidenses en asuntos de seguridad.
En julio de este año, una delegación del Departamento de Estado, liderada por Todd Weiland, realizó visitas a Bolivia, donde se reunió con Oviedo y otros altos funcionarios como Ernesto Justiniano y el entonces comandante policial Mirko Sokol. Durante estas reuniones, se firmó un convenio de cooperación por 20 millones de dólares para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
Por otro lado, el Gobierno de Rodrigo Paz tiene grandes expectativas puestas en un acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el 29 de julio. Este acuerdo, que asciende a aproximadamente 1.900 millones de dólares y tiene una duración de 36 meses, depende de la aprobación del Directorio del FMI y de la realización de ciertas acciones previas.
A pesar de las incertidumbres, el Gobierno sostiene que el crédito está en marcha. El ministro de Economía, Christian Morales, aseguró que el préstamo ya contaba con aprobación técnica y que solo faltaba la validación legislativa antes de que sea confirmado por el Directorio del FMI. El presidente Paz destacó que los fondos estarán destinados a estabilizar el dólar y fortalecer la economía nacional, no para subsidiar carburantes.
La revocación de la visa de Oviedo plantea una pregunta crucial: ¿es esta acción una decisión aislada contra el ministro o representa un mensaje político hacia el Gobierno de Paz? Mientras tanto, el acuerdo con el FMI sigue enfrentando un obstáculo fundamental que es la aprobación de su Directorio.