Evo Morales señala al jefe de Inteligencia de la FELCN en el caso de Nadia Beller
Evo Morales ha denunciado que las iniciales "E.C.G.", encontradas en el teléfono celular de Fernando Cerimedo, corresponden al teniente coronel Erick Correa Gonzales, actual jefe de Inteligencia de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN).
Según Morales, Correa mantuvo un contacto constante con Cerimedo durante el ataque armado contra Nadia Beller, proporcionándole información detallada sobre los acontecimientos. Esta acusación se fundamenta en los mensajes que se hallaron en el teléfono del consultor argentino, donde estaban registradas sus interacciones con el oficial de la FELCN.
Los mensajes extraídos del celular de Cerimedo indican que el contacto "E.C.G." comunicó detalles críticos mientras se llevaban a cabo los disparos, incluyendo un mensaje que decía: "Hermano, en este momento le dispararon", acompañado de imágenes del lugar de los hechos.
Este caso es relevante, ya que los mensajes también hacen referencia a los atacantes, el vehículo involucrado y el estado de salud de Beller tras el incidente. La información recogida será sometida a pericias para confirmar la identidad de Correa y el alcance de su comunicación con Cerimedo.
Morales enfatiza que la FELCN está bajo la jurisdicción del Ministerio de Gobierno y sugiere que, de comprobarse la implicación de Correa, esto podría evidenciar una lucha por el poder interno dentro del Gobierno de Rodrigo Paz. El expresidente ha calificado esta situación como una disputa por el control de la información.
La denuncia de Morales se suma a las investigaciones en curso que examinan las comunicaciones de Cerimedo y sus posibles conexiones con diversas autoridades. Además, los elementos recuperados en recientes allanamientos en La Paz y Santa Cruz son parte del análisis para esclarecer el caso.
Sin embargo, la validación de la identificación de "E.C.G." como Erick Correa Gonzales y su supuesta coordinación con Cerimedo durante el atentado aún debe ser determinada por las autoridades a través de análisis forenses y otros medios probatorios. Por el momento, estas acusaciones son parte de un debate público sin resolución judicial.