Suspensión de vuelos panorámicos en Río tras múltiples accidentes trágicos
La Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil (ANAC) ha determinado la suspensión de los vuelos panorámicos en helicóptero ofrecidos por cuatro empresas en Río de Janeiro. Esta decisión surge en un contexto de alarmantes incidentes relacionados con la seguridad de los vuelos turísticos en la región.
Las empresas afectadas son VRP, Broad Fly, Nobre Turismo y Mr. Top Fly, que operan un total de nueve helicópteros. La autoridad anunció que esta medida tiene como finalidad reforzar los controles y asegurar la integridad de los pasajeros que utilizan estos servicios.
Tiago Chagas Faierstein, director de la ANAC, informó que se detectaron irregularidades en los registros de tiempo de vuelo de las aeronaves. Específicamente, en algunos casos se reportaron menos horas de las realmente voladas, lo que podría haber llevado a una reducción en los costos de mantenimiento necesarios.
Una serie de accidentes que preocupan
La decisión de suspender las operaciones llega tras una serie de accidentes trágicos. El más reciente ocurrió el 8 de agosto, cuando un helicóptero que transportaba a turistas colombianos se estrelló cerca del Cristo Redentor, resultando en la muerte del piloto y tres pasajeras.
Entre las víctimas se encontraban Lida Rocío Cubillos, su hija Wendy Marique Cubillos y su nieta Sofía Murillo Manrique, quien era conocida en redes sociales. Además, en junio pasado, el choque de dos helicópteros dejó seis muertos, entre ellos figuras reconocidas como el músico estadounidense Oliver Tree y el youtuber argentino Gaspar Prim Díaz, conocido como Gaspi.
La ANAC ha revelado que antes de esta suspensión, un total de 12 empresas operaban en la ciudad con 46 helicópteros autorizados para vuelos panorámicos. Se anticipa que la ANAC revisará las regulaciones sobre vuelos turísticos en helicóptero a lo largo de este año, buscando elevar los estándares de seguridad y distinguir a las empresas que operan de acuerdo a las normativas de aquellas que no lo hacen.
Esta situación reabre el debate sobre la seguridad de los vuelos panorámicos, una de las experiencias más solicitadas por los visitantes de Río de Janeiro, y resalta la necesidad de garantizar un entorno seguro para todos los pasajeros.