Las sorprendentes reacciones de los animales durante un eclipse solar
El astrónomo Pierre Chastenay compartió su experiencia durante un eclipse total en 2017, donde observó una bandada de golondrinas que regresaron a sus nidos al iniciarse la oscuridad y luego reanudaron sus actividades al finalizar el fenómeno. Esta observación lo llevó a investigar más sobre la reacción de los animales ante eclipses.
Con el objetivo de entender mejor estas reacciones, Chastenay realizó un estudio en el zoológico de Granby, en las cercanías de Montreal, durante el eclipse total programado para 2024. Para obtener resultados precisos, el zoológico permaneció cerrado al público. Sin embargo, los hallazgos fueron inesperados: observó que la mayoría de los animales no mostraron cambios significativos en su comportamiento. "El eclipse fue, en realidad, un no evento para ellos", afirmó Chastenay, quien destacó que incluso los osos del Himalaya continuaron durmiendo sin alteraciones.
Solo un par de especies mostraron reacciones notables. Las cebras, ante la inminente oscuridad, comenzaron a relinchar y se dirigieron rápidamente hacia su espacio habitual para la noche, instintivamente buscando refugio de posibles depredadores. Por otro lado, los macacos japoneses también interpretaron el fenómeno como el inicio de la noche y se agruparon en ramas altas en una postura de acurrucamiento.
Chastenay contrastó estos comportamientos con un estudio de los años 70, donde chimpancés observaron el sol durante un eclipse, influenciados por la presencia humana. Esto pone de relieve cómo los animales reaccionan de forma distinta a eventos que no comprenden.
El experto concluye que los humanos experimentan una dicha colectiva ante estos fenómenos astronómicos, cargados de expectativas y emociones, mientras que los animales carecen del contexto histórico que les permita anticipar tales eventos. "Los humanos se emocionan y pueden viajar miles de kilómetros para ser testigos de un eclipse, mientras que para los animales, es simplemente un momento que pasa sin mayor relevancia". Así, esta noche, millones de personas en Europa se preparan para disfrutar de un espectáculo que para la fauna no es más que un breve cambio en la luz.