Freddy Mamani recibe medidas cautelares en su proceso judicial
La justicia ha determinado que el exdiputado Freddy Mamani permanecerá bajo detención domiciliaria, sin autorización para trabajar, como parte de las medidas cautelares en su contra. Además, se le impuso la obligación de presentarse cada dos semanas ante el Ministerio Público, así como un arraigo que limita su movilidad.
Dentro de las condiciones establecidas, se requiere que Mamani presente un garante personal y otro que cuente con solvencia económica, quien deberá responder con 30.000 bolivianos en caso de que el exlegislador intente huir del proceso judicial. Estas decisiones se toman en el contexto de las protestas y bloqueos que ocurrieron entre mayo y junio.
El juez que emitió la resolución justificó la restricción de salida laboral al argumentar que no hay claridad sobre las circunstancias en las que el acusado podría desempeñar dicha actividad. Sin embargo, indicó que esta determinación puede ser revisada si surgen nuevos elementos que la avalen.
Freddy Mamani enfrenta serias acusaciones que incluyen instigación pública a delinquir, asociación delictuosa, terrorismo y atentados contra la seguridad pública, entre otros delitos. La Fiscalía ha señalado que entre el 16 y el 29 de junio, el exdiputado hizo declaraciones en medios y en redes sociales que incitaron a la resistencia contra una posible declaración de estado de excepción y a la no intervención de las fuerzas del orden.
A pesar de las imputaciones, Mamani ha defendido su posición, negando haber coordinado o liderado las movilizaciones. Según él, su actuación se enmarca en el ejercicio de su libertad de expresión. Ante la decisión judicial, tanto el Ministerio de Gobierno como la defensa de Mamani han presentado recursos de apelación, lo que llevará el caso a revisión por parte de un tribunal superior.